Voy a comentar lo que me pasó hace un par de horas.
Venía del trabajo, me bajé del metro y tuve que pasar a comprar una pintura en aerosol que mi hija, me pidió con la anticipación acostumbrada de nuestros hijos. Tuve que correr antes que cerraran el Home center, pero al fin pude comprar.
De vuelta al paradero tomé el bus troncal y luego me bajé para tomar el otro bus de acercamiento de camino a casa. Bajé y no había nadie en el paradero, pensé en caminar a la casa, pero estaba un poco cansado. Eran las 21:30 y saqué mi teléfono e hice un par de llamadas, di mi pésame a un pariente cercano (una triste noticia del día), conversé con mi señora y en el intertanto se sentó junto a mí un joven, vestido de buzo deportivo, jockey y zapatillas.
No me llamó la atención, ni siquiera la canción que tarareaba "sin walkman", ni que se sentara demasiado cerca de mi persona, a mi izquierda. La derecha de la banca del paradero estaba vacía, no pesqué. Justo cuando empecé a buscar un número de teléfono, este muchachín, me agarra el teléfono y sale corriendo hecho un "Usain Bolt", cruza al frente de la calle y me cayó la teja, "chuta al fin me pasó, dije" y me puse a correr tras él, andaba con el notebook en la mochila y el tarro de pintura de mi hija, salí corriendo como un vólido, bueno como camión petrolero, más bien.
No miré la calle, crucé y lo salí persiguiendo, lo tenía cerca, le gritaba "te voy a pillar #$%&##$, te voy a pillar #$%#%&@". Mientras le decía esto, lo hice varias veces, el tipo miraba para atrás, yo intentaba asustarlo, pues no estaba dispuesto a dejarlo escapar, violó mi intimidad.
Mientras corría, pensé como decía un amigo "para todo se necesitan dos", siempre había sido cuidadoso, pero ahora, por qué no miré a la cara al tipo, siempre miro a la gente de frente, a veces eso es disuasivo, lo ignoré. También pensé, que tuvo tiempo para analizarme, me vio con mochila en la espalda, y también adelante, seguro pensó es un "tiro seguro", claramente me subestimó.
Seguía corriendo por la calle oscura, le gritaba "te voy a pillar @#$%&, Te voy a pillar!", ya no me respondían igual las piernas. Recordé el chiste de Daniel Vilches, cuando caminaba por el paseo Ahumada con una torta de cumpleaños para su hijo y se la robaron, un lanza, igual que a mí, y le decía, "la torta, oye poh! la torta, devuelve la torta poh!, hey! la torta! y luego terminaba diciéndole "Feliz cumpleaños conch...".
Le seguía gritando, pero me llevaba más de 30 metros de distancia. Pensé tendré que bloquear el teléfono, y mi velocidad iba decayendo. Me estaba dando tentación de risa, pues le decía "Te voy a pillar" y ya iba como media cuadra de distancia y me empecé a resignar. A todo esto yo iba por el medio de la calle, y pasó un auto en contra de mi sentido, con 2 jóvenes dentro y me gritaron, "¿Te asaltaron?" yo le dije que sí. Dieron vuelta en "U" quemando neumáticos, y lo comenzaron a perseguir. Yo paré a recuperar el aliento.
El tipo giró y entró en un pasaje, y el auto paró a la entrada yo aunque exhausto dije bueno aver qué sucede (en una de esas me desquito de lo que le debo al banco, dándole de patadas al infeliz), y vi que el tipo se devolvió del pasaje, los muchachos lo acorralaron, y soltó el celular (lo botó con violencia), los muchachos lo recogieron y el lanza salió corriendo en dirección contraria hasta perderse, luego llegué yo, animoso y sorprendido.
Me dijeron que el tipo no alcanzó subir la reja del pasaje, se notaba cansado sonreí al instante, ellos simularon tener un "fierro" (pistola) y botó el celular. Les agradecí, estaba muy confundido y no atiné a decir nada más que gracias, pensando muchas cosas, me llamó mucho la atención su temerario comportamiento, más no el mío.
Unos años atrás un colega de aerolínea, paró a poner combustible a su automóvil y lo asaltaron, le quitaron la billetera y el asaltante salió en fuga, mi colega salió tras él, al girar en la esquina, estaba esperando el cómplice del asaltante que al encontrarse con él, le dio un puntazo en el pecho y murió al instante.
Me llevaron a la casa, yo no sabía que decir, me despedí de ellos, entré a casa y le hablé a los niños, hablamos del cuidado que hay que tener, llamé mi señora desde el celular recuperado y me dijo "tuviste suerte esta vez, piensa que es tu regalo de cumpleaños estar sano y salvo y ten más cuidado".