Capítulo 1. Como les comenté en un texto antiguo, mi celular de BlackBerry (r) fue recuperado, en función de una sucesión de eventos, mi decisión de correr tras el delincuente, mi intimidación, la llegada de 2 muchachos en un vehículo que me ayudaron a recuperarlo, como lo pueden ver en detalle en Te voy a pillar #$%@#!.
Capítulo 2. Segundo aviso. Volvía de mis clases de procesos en la Universidad de Talca. Volvía tranquilo y contento fue una buena clase, tomé el bus de Talca a Santiago, 3 horas de viaje para contestar correos y terminar trabajos pendientes, consultoría, propuestas apoyadas por el teléfono recuperado en el Capítulo 1.
Luego del café, me levanto y me dirijo al baño, cierro y me veo al espejo, las ojeras de mi padre se reflejan y me miran, veo mi camisa fuera del pantalón, desorden. Me libero los pantalones, la correa suelta, y en ella el clip donde reside mi celular. Me acomodo los pantalones con rudeza, la correa dio un latigazo, el movimiento hizo salir volando el clip con el celular. Lo vi volando incrédulo, una parábola perfecta, no atiné a capturarlo en el aire. No puede ser, maldito teléfono, por mejor lo tenía en el clip, el destino, el aparato como guiado por un radio control, fue directo al WC, cayó en seco por trayectoria, pero húmedo por realidad.
Reacciono y llego un segundo tarde a tratar de "pelotearlo", cayó al vacío. Rápidamente, sin pensar mucho me arremango y busco tanteando, ciego, muevo mi mano y afortunadamente sólo encontré el Clip con el teléfono, lo rescato, lo abro, lo pongo directo en el chorro exiguo del lavabo, el objetivo es eliminar restos de Escherichia coli. Tomo toalla de papel y lo seco, luego trato ingenuamente de encenderlo, pero sin éxito. Luego me lavé el brazo, asco.
Llegando a casa, apliqué secador de pelo y lo dejé toda la noche en una fuente con arroz. Al día siguiente al servicio técnico, mientras pensaba en qué decirle al técnico, una señorita me pasa un formulario, le pregunto y me dice que sólo debo poner una opción. Leyendo, lo que más se acercaba era la opción "No enciende", me esmeré pero no leí "no funciona porque se cayó al WC", me ahorré los discursos y confié en su reparación. A las 2 semanas, me lo devolvieron como nuevo, le cambiaron la CPU y otra vez al ruedo y un mensaje del técnico "el aparato aparentemente sufrió una exposición exagerada a la humedad".
Capítulo 3. El Destino. Mi teléfono fiel seguía conmigo, le empecé a tomar cariño, hasta pensé en un nombre como "sigiberry" y así seguía muy satisfecho con él, hasta que un día fui al mall Plaza Vespucio a sacar unos bonos médicos. Ya hecho el trámite y devuelta al estacionamiento, recibo un llamado, yo confiado lo contesto, hablo y mientras lo hacía, vi que un grupo de 4 jóvenes venía contra mí caminando, revisando bolsas, presentí algo malo. Revisaban las bolsas, como recién robadas, me dio un escalofrío en la espalda.
Pasaron junto a mí, pensé "hasta acá llegué". Ya mi mente captaba todo en cámara lenta, los miraba por el rabillo del ojo, ellos me miraron también, pasaron junto a mí y dije "safé".
Al otro lado del teléfono, el personaje no paraba de hablar, tomo confianza sigo caminando y siento a mi espalda el tirón, me arrebataron el teléfono de mi mano y salieron a la fuga. Sin pensarlo, otra vez salí corriendo tras de ellos, esta vez sin decir improperios, corrí ligero, el gimnasio me había hecho bien y le restaba distancia al ratero. Sin darme cuenta, se me cayó la chequera en la carrera y estaba corriendo por el medio de la calle Américo Vespucio, en dirección al paradero 14, a toda velocidad.
Estaba alcanzando al chico que me hizo el lanzazo, pensaba en cómo le iba a dar caza, pensé en un golpe en la cabeza, una patada voladora. Ya lo tenía al alcance de mi brazo, me preparo para la agresión y veo los rostros de los otros 3, perfectamente me podría arreglar al chico, pero los otros, ojalá no tuvieran armas, y empecé a detenerme, paré al medio de la calle con un amor enorme por la vida y mi integridad.
Me devolví por donde vine, pero esta vez por la vereda. No me sentí derrotado, tomé la decisión de dejar ir al "sigiberry", además, vanidoso, no me pudieron dejar atrás en la carrera. Una señora preocupada me devolvió mi chequera, le agradecí tomando sus manos, otra vez una persona me tendía la mano y yo devolví malamente el gesto contando los cheques. Volvía al estacionamiento, agitado, pero tranquilo, lo que pasó tenía que pasar de una u otra forma, ya estaba escrito, mi porfía dilató el momento, lo hizo más anecdótico, pero el destino es muy poderoso y traza su guión para ser visto, leído y representado, y yo como personaje de Unamuno, no respetando mis líneas, una vez más casi meto la pata y me resisitía a la fuerza de los acontecimientos. No creo en el determinismo, pero hay varios ejemplos en mi vida que me hacen dudar.
Compartir opiniones, historias, cuentos y anécdotas de viajes, de literatura, música y la vida con mis amigos de la red. Un abrazo.
lunes, 10 de diciembre de 2012
domingo, 9 de diciembre de 2012
El placer de la lectura
Esto se leyó en un colegio a los primeros básicos, celebrando un importante acontecimiento, cuando comenzaron a leer.
La literatura, marca una era, el inicio de la historia del hombre. Es tan compleja en su elaboración y a su vez tan simple, que hasta un niño lo puede aprender, tan importante porque nos ha permitido transmitir emociones, ideas o conceptos que de otra forma nos podría tomar una vida en poder generarlos, pero que en una acto y experiencia individual lo recibimos. Esta experiencia, nos permite transportarnos en el tiempo, desde convertirnos en un súper héroe, o comprender aspectos fundamentales de la vida, o hasta dejarnos llevar por un romance y en suma, vernos representados en los más variados personajes de las historia o la ficción.
La literatura, marca una era, el inicio de la historia del hombre. Es tan compleja en su elaboración y a su vez tan simple, que hasta un niño lo puede aprender, tan importante porque nos ha permitido transmitir emociones, ideas o conceptos que de otra forma nos podría tomar una vida en poder generarlos, pero que en una acto y experiencia individual lo recibimos. Esta experiencia, nos permite transportarnos en el tiempo, desde convertirnos en un súper héroe, o comprender aspectos fundamentales de la vida, o hasta dejarnos llevar por un romance y en suma, vernos representados en los más variados personajes de las historia o la ficción.
Hoy simbólicamente nuestros queridos pequeños inician con esta ceremonia, algo similar a lo que le sucedió a nuestra humanidad con la escritura, dejan poco a poco de depender de la transmisión de información de los mayores, para iniciar un camino de autoaprendizaje maravilloso, sin límites y que hoy compartimos y celebramos con ustedes.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Juan, la persona intermitente
En un cumpleaños familiar, en medio de una conversación vine en recordar cómo cambian las personas al envejecer y padecen de episodios de pérdida de memoria. Antes se le llamaba vejez senil, o Arterioesclerosis, ahora se le llama el mal de Alzheimer.
Antes personas fuertes, de carácter, seres con un espacio ganado e iidentidad. Luego se transforman en personas distintas, todo eso que recordamos ya no está allí, su mirada perdida y sus chispazos de normalidad, producen esperanzas y una enorme pena y angustia a quienes lo rodean, el cuerpo es el mismo, pero la persona no es su misma esencia.
Uno de ellos, de quienes me ha tocado presenciar su proceso de disolución de personalidad es don Juan. Tenía más de 80 años, él me confundía con un amigo suyo de juventud. Me conversaba los sábados y domingos en las tardes, y me hacía recordar sus anécdotas comunes. Sus salidas, otros conocidos y conocidas, anecdotas que producían sonrisas ingobernables.
Él vivía en la comuna del Bosque y en una de esas tardes, mientras conversábamos, una persona nos interrumpió desde la calle, la reja de la puerta nos separaba de él. A través de ella, llamaba al anciano: "Tatahaha, tataahaha...hola, ¿puede venir?". Nos acercamos a conversar con el joven. Entre 20 y 30 años, delgado, sucio, con su hablar arrastrado y carraspeado, de falta de pulimento y conversación a gritos, le dijo: "Tatahaa, ¿tiene unas monedas?".
Yo le murmuraba cerca del oído, que no le hiciera caso que yo lo despacharía. El tipo me escuchó y le dijo "Tata usted me conoce yo no le voy a hacer daño". El Tata le dijo con su voz arrastrada en este caso por el tiempo: "Te daré unas monedas para que me compres un Kino y a la vuelta te daré una propina". Yo le dije que no lo hiciera, pero él estaba decidido. El muchacho en tanto, contestó "pero Tata, es muy lejos para ir a comprar" decía de mala gana, pero al fin aceptó y se fue.
Yo pensaba, don Juan ya estaba senil y le dije "don Juan no debió darle esas monedas, ese tipo no le traerá el Juego", y él me contestó, "efectivamente, sé que no volverá con el juego, pero tampoco volverá nunca más a pedirme algo", en el instante, la lucidez me bañó, asombro y vergüenza, el problema resuelto, don Juan le dije, es usted un maestro.
Y efectivamente, en ese instante de lucidez, con psicología inversa, no volvimos a ver al ejemplar. No perdamos esos momentos, el asombro y la maravilla siempre nos puede tocar con nuestros seres queridos.
Antes personas fuertes, de carácter, seres con un espacio ganado e iidentidad. Luego se transforman en personas distintas, todo eso que recordamos ya no está allí, su mirada perdida y sus chispazos de normalidad, producen esperanzas y una enorme pena y angustia a quienes lo rodean, el cuerpo es el mismo, pero la persona no es su misma esencia.
Uno de ellos, de quienes me ha tocado presenciar su proceso de disolución de personalidad es don Juan. Tenía más de 80 años, él me confundía con un amigo suyo de juventud. Me conversaba los sábados y domingos en las tardes, y me hacía recordar sus anécdotas comunes. Sus salidas, otros conocidos y conocidas, anecdotas que producían sonrisas ingobernables.
Él vivía en la comuna del Bosque y en una de esas tardes, mientras conversábamos, una persona nos interrumpió desde la calle, la reja de la puerta nos separaba de él. A través de ella, llamaba al anciano: "Tatahaha, tataahaha...hola, ¿puede venir?". Nos acercamos a conversar con el joven. Entre 20 y 30 años, delgado, sucio, con su hablar arrastrado y carraspeado, de falta de pulimento y conversación a gritos, le dijo: "Tatahaa, ¿tiene unas monedas?".
Yo le murmuraba cerca del oído, que no le hiciera caso que yo lo despacharía. El tipo me escuchó y le dijo "Tata usted me conoce yo no le voy a hacer daño". El Tata le dijo con su voz arrastrada en este caso por el tiempo: "Te daré unas monedas para que me compres un Kino y a la vuelta te daré una propina". Yo le dije que no lo hiciera, pero él estaba decidido. El muchacho en tanto, contestó "pero Tata, es muy lejos para ir a comprar" decía de mala gana, pero al fin aceptó y se fue.
Yo pensaba, don Juan ya estaba senil y le dije "don Juan no debió darle esas monedas, ese tipo no le traerá el Juego", y él me contestó, "efectivamente, sé que no volverá con el juego, pero tampoco volverá nunca más a pedirme algo", en el instante, la lucidez me bañó, asombro y vergüenza, el problema resuelto, don Juan le dije, es usted un maestro.
Y efectivamente, en ese instante de lucidez, con psicología inversa, no volvimos a ver al ejemplar. No perdamos esos momentos, el asombro y la maravilla siempre nos puede tocar con nuestros seres queridos.
domingo, 7 de octubre de 2012
Rascándome con cenizas y mazorcas
En el último tiempo he estado volcado hacia adentro, tratando de recuperarme de problemas. He estado callado con mis pares, pero he concentrado mis diálogos con personas muy importantes para mí.
Primero, mi esposa, he sentido tanta presión como para hacer rebentar 10 ollas marmitas. En otra época, con mi actitud anterior, mi ánimo no era el mejor con mi familia, actuaba motivado por él, no dando oportunidad de entenderme, le contaba los problemas cuando ya estaban resueltos o cuando ya no había nada que hacer. Ahora es distinto, me he descargado con ella y ha sido un apoyo increíble, aunque se ha producido lo que no quería, le he transmitido mi preocupación, pero al fin de esto se trata la vida y me ha tenido satisfecho. Las arengas de la pareja son contundentes y se escuchan a todo volumen.
Lamentablemente, no cuento con ella todo el día, y el ánimo ha venido de mi Fe, en los momentos duros, el "Padre Nuestro" ha sido fundamental, su construcción, mantiene un equilibrio interno y nos mantiene conectados con el mundo, son palabras para agradecer y perdonar con cada frase con mucho significado. De estos rezos, conversaciones predefinidas, derivé al diálogo libre con el ser supremo. Son diálogos de duda, de consejos, de inconformidad, de agradecimiento y reproche. Es un diálogo, de mí hacia el universo, sin respuestas.
Por otra parte, no siempre lo hago, pero los diálogos conmigo mismo los había evitado inconscientemente, no obstante, se han repetido con frecuencia, Acá el diálogo en primera persona y en segunda y tercera también, parece esquizofrenia, pareciera que más de una persona interactúa internamente, el ser optimista y el pesimista, con posturas distintas, la pugna entre dejarse llevar y luchar, las discusiones con palabras de grueso calibre, de auto flajelación y del que, testarudamente insiste ante la adversidad. Es un diálogo vivo, con preguntas y respuestas inmediatas.
Mientras todo esto se genera diariamente, una conversación distinta me ha hecho muy bien, una persona al verme decaído, me dijo que alguien que trabajaba con él, en una postura pugilística, haciendo sombra, lanzando ganchos y upper caps y esquivando golpes ficticios, le decía, "ya poh, que vengan los problemas, acá los resolvemos". Que importante, la actitud, la postura física y el ánimo, créanme hacen diferencia.
Y un regalo para mí, alguna vez me gustaría tener la convicción y el poder para decir el siguiente diálogo, de la Película "Un domingo cualquiera"...
Primero, mi esposa, he sentido tanta presión como para hacer rebentar 10 ollas marmitas. En otra época, con mi actitud anterior, mi ánimo no era el mejor con mi familia, actuaba motivado por él, no dando oportunidad de entenderme, le contaba los problemas cuando ya estaban resueltos o cuando ya no había nada que hacer. Ahora es distinto, me he descargado con ella y ha sido un apoyo increíble, aunque se ha producido lo que no quería, le he transmitido mi preocupación, pero al fin de esto se trata la vida y me ha tenido satisfecho. Las arengas de la pareja son contundentes y se escuchan a todo volumen.
Lamentablemente, no cuento con ella todo el día, y el ánimo ha venido de mi Fe, en los momentos duros, el "Padre Nuestro" ha sido fundamental, su construcción, mantiene un equilibrio interno y nos mantiene conectados con el mundo, son palabras para agradecer y perdonar con cada frase con mucho significado. De estos rezos, conversaciones predefinidas, derivé al diálogo libre con el ser supremo. Son diálogos de duda, de consejos, de inconformidad, de agradecimiento y reproche. Es un diálogo, de mí hacia el universo, sin respuestas.
Por otra parte, no siempre lo hago, pero los diálogos conmigo mismo los había evitado inconscientemente, no obstante, se han repetido con frecuencia, Acá el diálogo en primera persona y en segunda y tercera también, parece esquizofrenia, pareciera que más de una persona interactúa internamente, el ser optimista y el pesimista, con posturas distintas, la pugna entre dejarse llevar y luchar, las discusiones con palabras de grueso calibre, de auto flajelación y del que, testarudamente insiste ante la adversidad. Es un diálogo vivo, con preguntas y respuestas inmediatas.
Mientras todo esto se genera diariamente, una conversación distinta me ha hecho muy bien, una persona al verme decaído, me dijo que alguien que trabajaba con él, en una postura pugilística, haciendo sombra, lanzando ganchos y upper caps y esquivando golpes ficticios, le decía, "ya poh, que vengan los problemas, acá los resolvemos". Que importante, la actitud, la postura física y el ánimo, créanme hacen diferencia.
Y un regalo para mí, alguna vez me gustaría tener la convicción y el poder para decir el siguiente diálogo, de la Película "Un domingo cualquiera"...
domingo, 12 de agosto de 2012
¡Si se puede!
Cuando comencé a trabajar en Santiago en un banco, conocí un colega que tuvo licencia médica por estrés, en ese tiempo no era frecuente que se diera un caso así, además, que aquellos profesionales TI que les daba esta dolencia, caían en una especie de halo de desgracia. No se tomaban las licencias médicas y tampoco se las autorizaban.
Hace algunos año viendo un partido por TV en un mundial de fútbol vi a un equipo latino, México creo, jugando con otro equipo superior, perdiendo 3-0 jugaban mal, pero la gente comenzó a alentarlos, "¡Si se puede, Si se puede!" la gente se contagió y el aliento bajó a la cancha. Poco a poco, comenzaron a mejorar, y empataron el partido la gente deliraba y eso que al principio me pareció algo ridículo, empezó a tener sentido. En esos días, recordaba la imitación de Kramer a Nicolás Massú, me decía "¡Vamos huevón, vamos, tienes que salir adelante, recordaba el rostro de mis niños, y me decía no tienes oportunidad de hacerlo mal, no puedes fallar otra vez, vamos huevón, despierta!" con alguna que otra oración y a mitad del día recuperaba el tono.
Yo pensaba que las personas que sufrían de estos trastornos carecían de energía, de amor propio o simplemente encubrían alguna incompetencia profesional, todo esto mientras vivía mi camino de ignorancia. La vida es sabia y nos hace entender las cosas de la mejor manera.
Por circunstancias personales, tuve que ir a un médico especialista y me explicó, cómo sienten las personas que padecen un trastorno anímico, cosa que no entendía hasta muy adulto. Es cómo si vieran la vida con anteojos oscuros, aunque las oportunidades fluyan a su alrededor, aunque estés rodeado de buenas personas, de amor y fortuna, el día brillante se ve gris, la energía no fluye, la autoestima baja, la vida se detiene, se dificulta la comunicación y surge el aislamiento, las persona no quiere luchar y no encuentra razones para querer vivir. Es como vivir en un mundo paralelo.
Luego de eso empecé a cambiar de opinión, hasta que perdí un familiar muy cercano y luego un par de meses después me comenzó a ir muy mal en el trabajo. Me costaba levantarme cada día, por diversas circunstancias empecé a aislarme, a almorzar solo, los fines de semana me levantaba muy tarde, almorzaba y de vuelta a la siesta, hubiese dormido los días enteros. Veía cómo se acumulaban mis tareas domésticas sin hacer y eso me ponía cada vez más triste. Me tuve que encargar de tareas de liderazgo en un nuevo trabajo, pero mi cara no cuadraba con mi discurso, cuando indicaba órdenes, mi expresión corporal era insegura y fue tan notorio que me lo comentaron, me flaqueaba la voz y eso me afectaba cada vez mi estado de ánimo.
No me daba cuenta, pero caí en eso que castigaba cuando joven, y no lo anticipé de pronto me encontraba en ese estado, por suerte cuento con mi familia, que me ha apoyado día a día, todos esos aburridos días, y lo peor es que sólo uno se percata cuando comienza a salir del agujero.
Hace algunos año viendo un partido por TV en un mundial de fútbol vi a un equipo latino, México creo, jugando con otro equipo superior, perdiendo 3-0 jugaban mal, pero la gente comenzó a alentarlos, "¡Si se puede, Si se puede!" la gente se contagió y el aliento bajó a la cancha. Poco a poco, comenzaron a mejorar, y empataron el partido la gente deliraba y eso que al principio me pareció algo ridículo, empezó a tener sentido. En esos días, recordaba la imitación de Kramer a Nicolás Massú, me decía "¡Vamos huevón, vamos, tienes que salir adelante, recordaba el rostro de mis niños, y me decía no tienes oportunidad de hacerlo mal, no puedes fallar otra vez, vamos huevón, despierta!" con alguna que otra oración y a mitad del día recuperaba el tono.
Por suerte, estoy teniendo mejor ánimo, pero hay otras personas con menos suerte y es necesaria ayuda externa, a pesar que estoy viendo la luz, siento que para acelerar el proceso, buscaré ayuda, alguien que me ayude a quitar mis lentes oscuros.
sábado, 2 de junio de 2012
Esto es importante, lo de más es música...
Esta semana, en el late show que conduce Julio Rodríquez en el cable, estuvo Erick Pohlhammer e hizo un comentario que me anima a escribir un poco. Cuando los políticos o ejecutivos o cualquier otro ser notable, dice: "esto es lo importante...y lo demás es música o, lo demás es poesía", no había reparado en el lenguaje brutal y discriminatorio, menospreciando las artes y las personas se dedican a eso y dando a entender que no importa.
Yo no puedo trabajar sin música, mi mente no vuela y lo que más quiero en mi interior es escribir, mi hijo mayor está estudiando música, una decisión valiente y que apoyo no sin dificultades, pues estamos conscientes de las implicancias que tendrá en su vida. Personalmente, las artes me llenan el alma, desempolvar un viejo libro sentir el placer al leer una frase que expresa más de lo literal y que dura días en los pensamientos, encontrar videos en Internet de la música y en mi idioma que escuchaba de niño, me reconecta con mi esencia, y me reconforta más que un artilugio que luego de comprarlo pierde su valor.
La economía financiera es la que tiene al mundo colgando de un hilo, un hilo tan delgado como el griego. Infla los ingresos de los ejecutivos que compiten vorazmente entre ellos generando insatisfacción en los que no lo tienen. Se acumula tanto poder en personas que no tienen los atributos morales ni la visión para entender las consecuencias de sus acciones. Estas exigencias financieras se sustentan y son las bases de la sociedad de consumo, que nos excita incentivando la compra de bienes que no necesitamos, que nos conduce a desecharlos en ventas de garage o en "feria de las pulgas" cuando estos bienes comienzan a atorar la vista de nuestros closets. Me sorprendo a mi mismo, no usando ropa en buen estado, pero cuyo color o cuya cantidad de botones ya no se lleva.
Esta es una situación tan ajena a nuestra vivencia de sociedad austera de sólo unas décadas atrás, observo a mis hijos y pienso qué distinto fui criado yo, con tan poco me entretenía, me decían "anda a jugar con tierra" y eso efectivamente hacía, y me divertía cual chancho en barro, no necesitaba un artefacto i-* que me pudiera sacar el aburrimiento compulsivo de nuestros jóvenes, artefactos adorados como objetos de culto.
La poesía y las artes son trascendentes y por eso no son valoradas, cambiar el foco no nos hará más desarrollados, pero sí más satisfechos, más tranquilos, más felices.
sábado, 26 de mayo de 2012
Plagio de "El hombre Imaginario"
Amigos, edité el poema de don Nicanor Parra, "El Hombre Imaginario" que aparecía en un texto de los libros de la Educación Básica de mi país, de aquellos que me tocó leer. En ese momento, siendo un niño pensaba, "Qué fácil es hacer poesía. Basta repetir un patrón de frases y listo". Con el pasar de los años, uno descubre la genialidad que sólo tienen unos pocos y su influencia en mi persona, un descubrimiento amoroso en el mundo de las letras.
Y procedí, le quité lo imaginario, pero se resistió a perder estructura e identidad, sigue siendo un poema hermoso, ahora bien, un poco más terreno, miren cómo quedó, quizás varios ya lo han hecho y no es novedad.
El hombre
vive en una mansión
rodeada de árboles
a la orilla de un río
De los muros
penden antiguos cuadros
irreparables grietas
que representan hechos
ocurridos en mundos
en lugares y tiempos.
Todas las tardes
sube las escaleras
y se asoma al balcón
a mirar el paisaje
que consiste en un valle
circundado de cerros
Sombras
vienen por el camino
entonando canciones
a la muerte del sol.
Y en las noches de luna
sueña con la mujer
que le brindó su amor
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre.
Y procedí, le quité lo imaginario, pero se resistió a perder estructura e identidad, sigue siendo un poema hermoso, ahora bien, un poco más terreno, miren cómo quedó, quizás varios ya lo han hecho y no es novedad.
El hombre
vive en una mansión
rodeada de árboles
a la orilla de un río
De los muros
penden antiguos cuadros
irreparables grietas
que representan hechos
ocurridos en mundos
en lugares y tiempos.
Todas las tardes
sube las escaleras
y se asoma al balcón
a mirar el paisaje
que consiste en un valle
circundado de cerros
Sombras
vienen por el camino
entonando canciones
a la muerte del sol.
Y en las noches de luna
sueña con la mujer
que le brindó su amor
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre.
martes, 1 de mayo de 2012
Obtener lo que quieres en la vida

A veces la vida profesional te impone encrucijadas, te hacen dudar y flaquear, la familia y los amigos opinan, te apoyan y aconsejan te recomiendan lo obvio, la vida sin riesgos y quedar en tu zona cómoda, y uno piensa y piensa qué hacer.
Ya me había tocado la oportunidad de revisar las historias de un caballero americano, un ilustrado y visionario, las palabras y motivación ya estaban escritas en un artículo que referencio sobre frases con significado de Benjamin Franklin, las transcribo en estas notas, perdonen la traducción algo de google y de mi cosecha, el original está en el link:
Menos charla y más acción
"Bien hecho es mejor que bien dicho".
"Bien hecho es mejor que bien dicho".
Hablar es barato. Hablar de un proyecto no hará que éste se complete. Todos conocemos a personas que constantemente hablan de las cosas que van a hacer, pero rara vez dan el primer paso. Con el tiempo, la gente empieza a cuestionar su credibilidad. Pasar a la acción y seguir la tarea hasta su concreción, es la única manera de conseguir un trabajo bien hecho.
No perder el tiempo (procrastination)
"Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy."
"Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy."
Esta es probablemente una de las primeras citas que recuerdo haber escuchado de adolescente. Con una impresionante lista de logros en su haber, Benjamin Franklin no era un hombre que desperdiciaba su tiempo. Era un hombre con objetivos claros y medibles que trabajó duro para convertir su visión en realidad. ¿Qué estás postergando para mañana que podría hacer una diferencia en tu vida hoy?
Estar preparado
"El no prepararse, te está preparando para fracasar".
"El no prepararse, te está preparando para fracasar".
Usted necesita un plan para lograr sus metas. Ir al frente sin pensar en el resultado final y en cómo lograrlo, es una manera segura de caer de bruces. Piense como un boy scout. Tenga un plan realista de ataque y un enfoque sistemático para llegar a donde necesita estar.
No Luchar contra el Cambio
"Cuando hayas terminado de cambiar, estarás acabado."
Mientras que muchos de nosotros no nos gusta el cambio, otros se desarrollan en él. De cualquier modo el cambio es inevitable. Cuanto más fuerte se luche contra él, más tiempo y energía se consume. Ríndete a la pelea. Concéntrese en hacer cambios positivos de forma proactiva, en lugar de simplemente empujar el cambio en usted. Siempre que sea posible, trate de ver el cambio como algo positivo en lugar de algo negativo.
Ponte en marcha
"Toda la humanidad está dividida en tres clases:. Los que son inamovibles, los que son desplazables, y aquellos que se mueven".
Hay una razón por la que usamos la expresión, personajes influyentes. Motores son los que toman acción, las personas que hacen las cosas, mientras que el inamovible está sentado alrededor rascándose la cabeza preguntándose cómo los demás pueden ser tan exitosos. ¿ a qué grupo quieres pertenecer?
Evite el trabajo no productivo
"Nunca confundas movimiento con acción."
Siempre estamos corriendo por hacer las cosas. Nos apresuramos de una reunión o un evento a otro, a veces sin lograr mucho. Al final del día, ¿cuánto de nuestro trabajo no productivo estamos orgullosos de? ¿Cuánto de ese corriendo mejora la vida de cualquier persona (incluyendo el nuestro) para el mejor? Haga que su movimiento de significar algo.
"Nunca confundas movimiento con acción."
Siempre estamos corriendo por hacer las cosas. Nos apresuramos de una reunión o un evento a otro, a veces sin lograr mucho. Al final del día, ¿cuánto de nuestro trabajo no productivo estamos orgullosos de? ¿Cuánto de ese corriendo mejora la vida de cualquier persona (incluyendo el nuestro) para el mejor? Haga que su movimiento de significar algo.
Dése permiso para cometer errores
"Y no temáis a los errores. Usted concerá el fracaso. Continuar hasta resolverlos. "
Si tenemos miedo de cometer errores, tendremos miedo a probar cosas nuevas. El miedo nos mantiene en nuestra zona de comodidad. Permanecer en la zona de confort rara vez conduce a la grandeza. Tomar riesgos y darse permiso para cometer errores, en última instancia, le llevará a lo que su versión del éxito puede ser.
"Para tener éxito, saltar lo más rápidamente a las oportunidades como lo hace en las conclusiones."
Las oportunidades están en todas partes. El truco es ser lo suficientemente rápido y lo suficientemente inteligente como para acudir a ellos cuando se presentan. En lugar de saltar a la conclusión de que algo no funciona o que no se puede hacer, te debes permitir la libertad de preguntar ¿qué pasaría si?
Continúe creciendo
"Estar en guerra con sus vicios, en paz con sus vecinos, y cada nuevo año encontrará que es un hombre mejor."
Todos tenemos vicios de algún tipo. La clave es mantenerlos bajo control o, preferiblemente, erradicarlos por completo. Sea amable con los que te rodean, ya sean vecinos, familiares, compañeros de trabajo o amigos. Nunca acepte que usted ha terminado de crecer como persona.
Seguir adelante
"La diligencia es la madre de la buena suerte."
¿Ha mirado alguna vez a una persona de éxito empresario o de negocios y haber pensado lo afortunados que son? La mayoría de las veces, la suerte no tiene nada que ver con eso. El trabajo duro y el sacrificio por el contrario tienen mucho que ver con ella. Las personas de éxito lidian con el fracaso. Ellos sacuden los demonios de su cabeza. Ellos se levantan y seguir adelante.
Conócete a ti mismo
"Hay tres cosas extremadamente duras:. El acero, un diamante, y conocerse a uno mismo"
Entendernos a nosotros mismos no es fácil. A veces, simplemente no queremos vernos a nosotros mismos por quien realmente somos. Es mucho más fácil aferrarse a una versión idealizada de nosotros mismos o simplemente vernos a nosotros mismos a través de los ojos de otras personas. Para empezar, ser brutalmente honesto con usted mismo. Siga a través del entendimiento, la compasión y aceptación.
No auto-sabotearse
"¿Quién te habría engañado con tanta frecuencia como tú mismo?"
Pasamos tanto tiempo preocupándonos que otras personas nos hagan daño , pero no se comprende el daño que nos infligimos a nosotros mismos. Si está utilizando el diálogo interno negativo, mintiendose a sí mismo o con un comportamiento adictivo que son auto-sabotaje. La vida puede ofrecer suficientes desafíos sin que nosotros añadamos más a la mezcla. Sea amable con usted mismo. Trátese como lo haría un mejor amigo.
No Rendirse
"La energía y la perseverancia conquistan todas las cosas."
El logro de nuestros objetivos puede ser realmente agotador. Habrá días en los que deseará darse por vencido. Habrá momentos en que sus niveles de energía se vayan al suelo y te preguntas por qué te molestarías en levantarte de la cama. Sin embargo, usted debe empujar hacia adelante, día tras día, porque tú crees en ti mismo y tienes la determinación y la fuerza para sostener esa creencia.
Caer en cuenta
"La tragedia de la vida es que nos hacemos viejos demasiado pronto y sabios demasiado tarde".
Benjamin estaba definitivamente en lo cierto con esto. ¿Quién no ha tenido la idea - Me gustaría haber sabido entonces, lo que sé ahora? Desafortunadamente, no hay máquina del tiempo, no hay vuelta atrás. La clave es caer en la cuenta tan pronto como sea posible para empezar a forjar una vida con propósito, el logro y la felicidad.
miércoles, 28 de marzo de 2012
El poder sanador de los goles
Minuto 91, partido por la copa libertadores entre la Universidad de Chile y Peñarol de Uruguay, partido tenso y empatado en todo sentido, un ataque como tantos, Fernandez por la derecha se la pasa a Hernández cambio de frente a Mena enganche y pase Rodríguez quien remata y Gol.
El día fue duro, pasaron cosas tristes, que debilitan las posturas frente a la vida, que te hacen pensar si todo vale la pena, y llegando a la casa, muy cansado, llego y los vecinos reunidos en la calle. Pienso en lo de siempre, robaron la casa de alguno, otra vez la misma situación. Luego de ponernos de acuerdo, en qué vamos a hacer para organizarnos y evitar que pase de nuevo, entro a casa.
Me siento en mi sillón a ver el partido, y el televisor sintonizado en Fox Sport, recuerdo que debí sacarlo del contrato, estoy pagando el canal desde la copa sudamericana, y se vino el Gol, el 2 a 1.
Me di un abrazo con mi hijo y juntos saltamos de alegría, mi señora, hijas y pololo de mi hija, que pena un colo colino gritando un gol de la U (como cuando su servidor celebró la copa Libertadores del año 91), y gritábamos y nos reimos hasta desgarrar la garganta.
Qué buen efecto provoca el fútbol, cuando se gana por cierto, y sobre todo en este caso, ese gol de último minuto. Un gol es como un orgasmo colectivo, pero de alegría, y a diferencia del otro... este sí es simultáneo, es cosa de ver 40 mil almas en una danza sin control, mientras los policías de cancha evitando gritar el gol, me divierte. Cuando ocurre es impredecible, a veces esquivo, y cuando llega, te borra los prejuicios, las penas y genera una catarsis reparadora del alma, luego la garganta dañada, me recuerda y alegra durante día y a pesar de todo lo demás, y que el fútbol es sólo eso, un juego, me hace sentir muy bien.
El día fue duro, pasaron cosas tristes, que debilitan las posturas frente a la vida, que te hacen pensar si todo vale la pena, y llegando a la casa, muy cansado, llego y los vecinos reunidos en la calle. Pienso en lo de siempre, robaron la casa de alguno, otra vez la misma situación. Luego de ponernos de acuerdo, en qué vamos a hacer para organizarnos y evitar que pase de nuevo, entro a casa.
Me siento en mi sillón a ver el partido, y el televisor sintonizado en Fox Sport, recuerdo que debí sacarlo del contrato, estoy pagando el canal desde la copa sudamericana, y se vino el Gol, el 2 a 1.
Me di un abrazo con mi hijo y juntos saltamos de alegría, mi señora, hijas y pololo de mi hija, que pena un colo colino gritando un gol de la U (como cuando su servidor celebró la copa Libertadores del año 91), y gritábamos y nos reimos hasta desgarrar la garganta.
Qué buen efecto provoca el fútbol, cuando se gana por cierto, y sobre todo en este caso, ese gol de último minuto. Un gol es como un orgasmo colectivo, pero de alegría, y a diferencia del otro... este sí es simultáneo, es cosa de ver 40 mil almas en una danza sin control, mientras los policías de cancha evitando gritar el gol, me divierte. Cuando ocurre es impredecible, a veces esquivo, y cuando llega, te borra los prejuicios, las penas y genera una catarsis reparadora del alma, luego la garganta dañada, me recuerda y alegra durante día y a pesar de todo lo demás, y que el fútbol es sólo eso, un juego, me hace sentir muy bien.
lunes, 26 de marzo de 2012
Lobo al volante
Luego de una extrañamente corta visita al Mall, para comprar un material de estudio para mi hijo, no nos gusta ir de compras. Esperábamos la luz roja del semáforo, al momento, siento que alguien me mueve el auto, me sentí invadido, extrañado, agredido.
Previamente había mirado por el retrovisor y había visto un lindo auto deportivo gris japonés, quería sobrepasarme, pero el automóvil de delante nos retrasaba a ambos. Entonces, pensé este energúmeno de atrás, quisás piensa que le estoy obstruyendo el paso a propósito y se arrimó de mala forma a mi auto y comenzó a empujarme.
La ira me llegó a mi cabeza, miré por el retrovisor, "sí, es el deportivo gris, ¿qué quiere este infeliz?, empujándome con su auto deportivo, insistentemente". Recordé lo que le pasó a un amigo. Él iba en su camioneta cuando un automovil sedán quería sobrepasarlo, en una actitud típicamente masculina le impidió el paso por un par de cuadras, pero cuando se abrió el camino en dos pistas, fue sobrepasado y el vehículo de atrás le hizo un encierro disminuyendo la velocidad hasta cerrarle el paso deteniéndose junto al ruido de los neumáticos. "De choro a choro y medio" dijo, se bajó con su bat de beisbol torneado en un taller dieciochero, se bajó de su camioneta y fue a increpar al tipo del automóvil. El otro conductor, bajó el vidrio y le mostró un revólver, de esos que usa la policía local, allí su orgullo disminuyó, como lo que le pasa al cuerpo cuando uno sale del agua fría, tuvo que aguantar una berborrea coprolálica, retrocediendo al auto y asintiendo con la cabeza y y levantando los brazos como futbolista inocente.
Estaba desabrochándome el cinturón de seguridad, con decisión y me doy cuenta que el auto se mueve con más fuerza, miro un punto lejano, un poste, los cables, todo en movimiento,se me quitó la ira, un sismo que duró unos 30 segundos perceptibles, y me alegré de que fuese eso.
Se habla de la transformación de un conductor frente al volante, la ira fácil, el insulto ágil, reflexioné de lo ridículo de mi pensar, moví la cabeza de un lado a otro, mi hijo me miró con extrañeza, sin entender. ¿Por qué necesariamente todos me tienen que agredir en la calle?, no siento confianza, no hay bondad con mi semejante. El auto deportivo gris, me avisó con un pequeño toque de bocina, que ya había cambiado a verde el semáforo, le entregué una sonrisa y continué mi camino algo sonrojado.
viernes, 16 de marzo de 2012
Susto en el estacionamiento
Caminábamos de vuelta al hotel con un amigo y ex-colega, luego de cenar, retornábamos por los extensos estacionamientos de un sector empresarial de Denver, Colorado, año 2002 creo. Denver se parece un poco a Santiago, con las Montañas Rocosas de fondo, pero mas amplio y verde, queda cerca de centros de esqui muy conocidos, su aeropuerto es uno de los mejores de America.
Comentábamos del día, de las clases a las cuales asistimos, de los gringos de lo simples que eran, de la caja del supermercado en la cual uno se puede autoatender, sin cajero, de las amplias calles, sin veredas peatonales, de lo barato de los CDs, me compré uno doble de Devo, del frío y viento otoñal. Una cosa que me llamó la atención fue la guardería para los trabajadores del edificio donde se dictaba el curso. Se encontraba en el subterráneo, cerca del baño (otra vez el yogurt) y con paredes y puertas de vidrio, se podían ver los niños junto a las Educadoras, era refrescante verlos, reían, jugaban, era como ver un acuario lindo que te transportaba a lo realmente importante, y los papás y mamás que trabajaban en el mismo lugar, podían verlos cuando desearan.
En la cena, recuerdo que pedí una carne Pancho Villa, algo suave para dormir bien, puré de porotos (o frijoles como dice hoy mi hija), con arroz, con cebolla y un huevo fritos, un trozo de carne asada coronada con un ají enorme,verde y frito, se veía sabroso. Pedí una coca cola, pero extrañamente me trajeron un litro de agua con hielo, pensé "es agua de manitos" para remojar los deditos o se equivocaron. Me fui directo a la carne un mordisco sin vacilación y me di cuenta para qué servía el agua helada, que picante y delicioso el chile, al rato me trajeron la coca cola ya me había terminado el agua.
Como les decía caminábamos y de pronto una voz femenina nos habló en un acento diferente, intersante, volteamos y vimos una mujer que se nos aparecía de pronto, de un cutis suave y sedoso, pelo claro, delicadamente maquillada y aromatizada, vestida de negro, ceñida, nos hablaba a nosotros. Nos miramos sorprendidos y no entendimos nada, nos decía que ella era italiana, que venía a la semana de la moda en Denver y le quedaban algunos saldos de ropa que nos quería mostrar. Que mal, sólo era interés comercial pensé, mi ego se fue al suelo una vez más. Nos pidió que la acompañáramos a una Van estacionada como a 100 metros. Accedimos.
Mientras caminábamos a la Van, tratábamos de decir cosas interesantes, pero en mi interior, empecé a sentir miedo. Imaginé que alguien abría la puerta y nos atrapaban, nos secuestraban, recordé la imagen de una película, la visión del moreno grande siendo abusado en la película Pulp Fiction, o bien, me imaginaba en una tina de baño llena de hielo, desnudo, con heridas en mi espalda, sin mis riñones con una nota recomendándome llamar al 911. El frío recorría mi espalda, estabamos junto al vehículo cuando se abrió la puerta corredera, me saltó el corazón y un metro mas allá mi espíritu, y otra persona nos comenzaba a mostrar la mercadería, alivio.
Eran saldos de ropa, gracias a Dios, del puro susto y agradecido del regalo de la vida, no tuve alternativa, eso creí en el momento. Cada uno compró una chaqueta, mi amigo para su padre, la mía para mi señora, era bonita pieza, pero le quedó grande y sin posibilidad de devolución y la historia no dejó huellas, se la regalamos a una amiga.
Comentábamos del día, de las clases a las cuales asistimos, de los gringos de lo simples que eran, de la caja del supermercado en la cual uno se puede autoatender, sin cajero, de las amplias calles, sin veredas peatonales, de lo barato de los CDs, me compré uno doble de Devo, del frío y viento otoñal. Una cosa que me llamó la atención fue la guardería para los trabajadores del edificio donde se dictaba el curso. Se encontraba en el subterráneo, cerca del baño (otra vez el yogurt) y con paredes y puertas de vidrio, se podían ver los niños junto a las Educadoras, era refrescante verlos, reían, jugaban, era como ver un acuario lindo que te transportaba a lo realmente importante, y los papás y mamás que trabajaban en el mismo lugar, podían verlos cuando desearan.
En la cena, recuerdo que pedí una carne Pancho Villa, algo suave para dormir bien, puré de porotos (o frijoles como dice hoy mi hija), con arroz, con cebolla y un huevo fritos, un trozo de carne asada coronada con un ají enorme,verde y frito, se veía sabroso. Pedí una coca cola, pero extrañamente me trajeron un litro de agua con hielo, pensé "es agua de manitos" para remojar los deditos o se equivocaron. Me fui directo a la carne un mordisco sin vacilación y me di cuenta para qué servía el agua helada, que picante y delicioso el chile, al rato me trajeron la coca cola ya me había terminado el agua.
Como les decía caminábamos y de pronto una voz femenina nos habló en un acento diferente, intersante, volteamos y vimos una mujer que se nos aparecía de pronto, de un cutis suave y sedoso, pelo claro, delicadamente maquillada y aromatizada, vestida de negro, ceñida, nos hablaba a nosotros. Nos miramos sorprendidos y no entendimos nada, nos decía que ella era italiana, que venía a la semana de la moda en Denver y le quedaban algunos saldos de ropa que nos quería mostrar. Que mal, sólo era interés comercial pensé, mi ego se fue al suelo una vez más. Nos pidió que la acompañáramos a una Van estacionada como a 100 metros. Accedimos.
Mientras caminábamos a la Van, tratábamos de decir cosas interesantes, pero en mi interior, empecé a sentir miedo. Imaginé que alguien abría la puerta y nos atrapaban, nos secuestraban, recordé la imagen de una película, la visión del moreno grande siendo abusado en la película Pulp Fiction, o bien, me imaginaba en una tina de baño llena de hielo, desnudo, con heridas en mi espalda, sin mis riñones con una nota recomendándome llamar al 911. El frío recorría mi espalda, estabamos junto al vehículo cuando se abrió la puerta corredera, me saltó el corazón y un metro mas allá mi espíritu, y otra persona nos comenzaba a mostrar la mercadería, alivio.
Eran saldos de ropa, gracias a Dios, del puro susto y agradecido del regalo de la vida, no tuve alternativa, eso creí en el momento. Cada uno compró una chaqueta, mi amigo para su padre, la mía para mi señora, era bonita pieza, pero le quedó grande y sin posibilidad de devolución y la historia no dejó huellas, se la regalamos a una amiga.
jueves, 2 de febrero de 2012
Tomar Conciencia de una vida sana
Hoy tomando desayuno por asunto de un examen médico para medir la glucosa, pienso en tomar conciencia en razón de una vida sana.
Estas palabras hace un tiempo me resultaban ajenas, pero hoy al ver el estado de salud de mis padres, sumado a mi herencia tanto genética como en hábitos, y que ahora a mis 40 años, ya he comenzado a tomar medicamentos a causa de mis excesos en mi dieta. Esas palabras antes extrañas, hoy resuenan en mi mente con fuerza y con un poco de impotencia.
Tomar conciencia. Cómo hacer que éste concepto tome vida en mi forma de ser, que sean palabras vivas. No sé la respuesta, no por no conocerla, sino por no ponerla en acción. Las personas reconocidas por su fuerza de voluntad no hablan de eso, sus acciones hablan por ellos.
Reforzar la voluntad. A veces comienzo a ejercitarme físicamente o bien comienzo a comer sano, y cuando comienzan a ser visibles los resultados, paralelamente, un sentimiento autocomplaciente inunda mi mente y surgen diálogos internos, que me hacen flaquear, tales como: "tienes derecho a un relajo, a comer más, a dormir más, a ver más televisión y otros innumerables más". Entonces, en este instante me pregunto, si el "derecho" a los excesos y su justificación mental está allí como tentación y... recaigo, ¿dónde está en mi mente los diálogos que sustentan el derecho a una vida sana? y la respuesta es que simplemente no están, me encantaría que diálogos internos se produjeran, algo así como "tienes derecho a sentirte bien, a no cansarte, a descansar, a ejercitar tu cuerpo, a hacer las buenas cosas que te gustan", pero no están.
También pienso, los medios no nos bombardean con anuncios de vida saludable, por eso valoro las campañas gubernamentales en tal sentido. El concepto de vida sana, no nos es enseñado (hablo en general), algunos lo aprenden en sus casas, otros tienen esa fuerza de voluntad innata, admirable y envidiable.
El foco de acción es cambiar estos patrones destructivos y reemplazarlos por otros. Estar atentos, darse cuenta en cuanto se cae en auto-complacencia e incorporar diálogos internos positivos y que refuerzan conductas saludables. Se ve fácil, pero no lo es, las religiones ayudan, los psicólogos, la programación neuro-linguística u otras técnicas de auto ayuda, pero todas estas ayudas pasan por ese pequeño cambio interno que nadie más conoce, nadie más que tú, el tomar conciencia.
sábado, 28 de enero de 2012
Pagarse primero
Buscando dinero para hacer inversiones, buscando posiciones donde invertir, pero nunca está el dinero y nunca hay tiempo para estudiar las oportunidades y pienso, ¿estaré condenado a dejar ir el dinero sin hacer nada, viendo cómo otros más hábiles en finanzas se llevan mi trabajo y energía?
La respuesta es No señores, no estaba viendo lo que otras personas estaban aprovechando hace mucho. Luego de leer Padre Rico y Padre Pobre aprendi uno de sus preceptos más importantes... Cuando uno recibe el salario, debe pagarse primero y luego a los acreedores. Estaba intentando hacer eso y no, mi conciencia no me lo permitía, trato de pagar todo y bueno a veces y en realidad más que frecuentemente, no llego de la mejor forma a fin de mes.
Entonces, qué es lo que no estaba viendo. Allá voy, lo primero que hace nuestro empleador en Chile (ojalá ocurra todos los meses) es descontarnos las leyes sociales, si el 10% con máxime en la renta tope que va a parar a nuestros fondos de pensión. Ustedes dirán, sí, pero eso nos los descuentan y lo administran nuestras AFPs y lo hacen tan ajenos a nosotros y lo hacen tan mal que nos cobran comisión (2-3%) por hacernos perder dinero, no han hecho perder en promedio un 9% en el año 2011, no se puede hacer nada con eso.
Aparte de ser un fondo de pensión, lo que no veía es que es también un fondo de inversión, y hay mecanismos para tomar control de estos dineros, a través de los múltifondos (del más riesgoso A al más conservador E) y podemos obtener ganancias, al refugiarnos en fondos conservadores en escenarios de pérdida y ganar posiciones en fondos riesgosos en momentos de abundancia. Este juego me lo comentó el contador de mi ex-empresa, me pasó datos, y me comentó cómo había incrementado sus fondos de pensiones en un 20% en los últimos años, cuando todos hemos perdido. Luego escuchando la radio, un señor de Apellido Lorenzini (sobrino del político) lanzó un servicio usando este principio, www.felicesyforrados.cl.
Esto ha estado dando vueltas en mi cabeza y voy a hacerlo, estaba siguiendo el principio de pagarse primero y ahora a usar los dineros inteligentemente, les informaré cómo me va.
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