miércoles, 2 de septiembre de 2009

El lado oscuro del corazón

Es una película de pensamiento masculino, argentina del 2001, pero muy poética, acá algunas frases y comentarios de la misma, la encuentro notable.

"Hay otra fuerza, la gravedad horizontal, por la gravedad terrestre los cuerpos caen, por la gravedad horizontal los cuerpos envejecen, son atraídos hacia adelante hacia la muerte."

Hay una escena similar a la película de Pixar Wall-E, en la que el protagonista se besa con una mujer y ella es capaz de encender una ampolleta, le dicen la anguila.

"Un corazón grande se llena con muy poquito, ¡dame una cerveza!"

Este texto fue usado en la comedia Casado con Hijos. Cuando Tito Larraín lo dijo, dejó impresionado su co-actor, se le acercó emocionado, lentamente y rompió la tensión de la escena al sacarle una suciedad de la nariz (si un moco), me dio mucha risa, acá va: "Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias, o como pasas de higo; Un cutis de durazno o de papel de lija; le doy una importancia igual a cero, al hecho que amanezcan con un aliento afrodisíaco o, con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias, pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono, bajo ningún concepto, que no sepan volar, si no saben volar, pierden el tiempo conmigo".


sábado, 20 de junio de 2009

¡Te voy a pillar!

Voy a comentar lo que me pasó hace un par de horas.
Venía del trabajo, me bajé del metro y tuve que pasar a comprar una pintura en aerosol que mi hija, me pidió con la anticipación acostumbrada de nuestros hijos. Tuve que correr antes que cerraran el Home center, pero al fin pude comprar.

De vuelta al paradero tomé el bus troncal y luego me bajé para tomar el otro bus de acercamiento de camino a casa. Bajé y no había nadie en el paradero, pensé en caminar a la casa, pero estaba un poco cansado. Eran las 21:30 y saqué mi teléfono e hice un par de llamadas, di mi pésame a un pariente cercano (una triste noticia del día), conversé con mi señora y en el intertanto se sentó junto a mí un joven, vestido de buzo deportivo, jockey y zapatillas.

No me llamó la atención, ni siquiera la canción que tarareaba "sin walkman", ni que se sentara demasiado cerca de mi persona, a mi izquierda. La derecha de la banca del paradero estaba vacía, no pesqué. Justo cuando empecé a buscar un número de teléfono, este muchachín, me agarra el teléfono y sale corriendo hecho un "Usain Bolt", cruza al frente de la calle y me cayó la teja, "chuta al fin me pasó, dije" y me puse a correr tras él, andaba con el notebook en la mochila y el tarro de pintura de mi hija, salí corriendo como un vólido, bueno como camión petrolero, más bien.

No miré la calle, crucé y lo salí persiguiendo, lo tenía cerca, le gritaba "te voy a pillar #$%&##$, te voy a pillar #$%#%&@". Mientras le decía esto, lo hice varias veces, el tipo miraba para atrás, yo intentaba asustarlo, pues no estaba dispuesto a dejarlo escapar, violó mi intimidad.

Mientras corría, pensé como decía un amigo "para todo se necesitan dos", siempre había sido cuidadoso, pero ahora, por qué no miré a la cara al tipo, siempre miro a la gente de frente, a veces eso es disuasivo, lo ignoré. También pensé, que tuvo tiempo para analizarme, me vio con mochila en la espalda, y también adelante, seguro pensó es un "tiro seguro", claramente me subestimó.

Seguía corriendo por la calle oscura, le gritaba "te voy a pillar @#$%&, Te voy a pillar!", ya no me respondían igual las piernas. Recordé el chiste de Daniel Vilches, cuando caminaba por el paseo Ahumada con una torta de cumpleaños para su hijo y se la robaron, un lanza, igual que a mí, y le decía, "la torta, oye poh! la torta, devuelve la torta poh!, hey! la torta! y luego terminaba diciéndole "Feliz cumpleaños conch...".

Le seguía gritando, pero me llevaba más de 30 metros de distancia. Pensé tendré que bloquear el teléfono, y mi velocidad iba decayendo. Me estaba dando tentación de risa, pues le decía "Te voy a pillar" y ya iba como media cuadra de distancia y me empecé a resignar. A todo esto yo iba por el medio de la calle, y pasó un auto en contra de mi sentido, con 2 jóvenes dentro y me gritaron, "¿Te asaltaron?" yo le dije que sí. Dieron vuelta en "U" quemando neumáticos, y lo comenzaron a perseguir. Yo paré a recuperar el aliento.

El tipo giró y entró en un pasaje, y el auto paró a la entrada yo aunque exhausto dije bueno aver qué sucede (en una de esas me desquito de lo que le debo al banco, dándole de patadas al infeliz), y vi que el tipo se devolvió del pasaje, los muchachos lo acorralaron, y soltó el celular (lo botó con violencia), los muchachos lo recogieron y el lanza salió corriendo en dirección contraria hasta perderse, luego llegué yo, animoso y sorprendido.

Me dijeron que el tipo no alcanzó subir la reja del pasaje, se notaba cansado sonreí al instante, ellos simularon tener un "fierro" (pistola) y botó el celular. Les agradecí, estaba muy confundido y no atiné a decir nada más que gracias, pensando muchas cosas, me llamó mucho la atención su temerario comportamiento, más no el mío.

Unos años atrás un colega de aerolínea, paró a poner combustible a su automóvil y lo asaltaron, le quitaron la billetera y el asaltante salió en fuga, mi colega salió tras él, al girar en la esquina, estaba esperando el cómplice del asaltante que al encontrarse con él, le dio un puntazo en el pecho y murió al instante.

Me llevaron a la casa, yo no sabía que decir, me despedí de ellos, entré a casa y le hablé a los niños, hablamos del cuidado que hay que tener, llamé mi señora desde el celular recuperado y me dijo "tuviste suerte esta vez, piensa que es tu regalo de cumpleaños estar sano y salvo y ten más cuidado".

viernes, 19 de junio de 2009

El Gen Ratero

Quería comentar lo que me pasó hace poco en un parque de entretenciones de Santiago. Fuimos con mi señora, mis hijas, un amigo y sus hijas a Fantasilandia. Lo pasamos excelente. Me subí a todos los juegos que hacen mover el estómago desde la garganta a los tobillos.

A mi amigo lo vi complicado, desviaba las invitaciones con evasivas, extrañamente no convincentes, estaba pálido, pero lo convencí de subirse al juego más intenso al principio de la jornada. Luego no se subió a ningún otro, le agotamos la cuota de adrenalina del año, ni al barco pirata lo pude convencerde subir. Hasta el final del día se entretenía mirando las caras de los que sí se atrevían a la aventura. En mi caso, yo disfruto más que mis hijos, me encanta el entregarme al juego, no afirmarse, sino confiar en la seguridad de los arneces y relajarse, y de verdad me relajan.

En mi infancia, en mi ciudad de Arica, de vez encuando llegaban juegos itinerantes, "Fisa", "PlayerLand", esos sí que eran peligrosos, las sillas voladoras, volaban con todo y gente. Recuerdo un juego en especial, "El palacio de la risa" (un amigo me lo recordó) consistía en un Disco de Madera (hoy debe estar en un museo de la inquisición española) de tres metros de diámetro aprox. en el piso, lo enceraban mucho, uno se metía adentro de un recinto cerrado que apenas contenía el disco, sólo para varones (jackass es un plagio de la Fisa), era un quilombo. Empezaba a girar y uno se trataba de mantener en pie, pero alguien se caía, y comenzaba el efecto dominó, patadas en la cara, golpes a mansalva, caidas sobre el coxis, una vez me pegué en la boca en el centro del disco y luego salí disparado y reboté contra la muralla, muerto de risa, dolor y la ropa hecha un desastre (mi señora habría asesinado  a mi hijo si hubiese hecho lo mismo), muy intenso. Siempre iba con mi primo "Pachuco". Además, era bonito porque me encontraba con amigos y amigas de todos lados de la ciudad y otros que conocías en el lugar, además, algo que ya no se usa, se pagaba por cada juego.

Volviendo al presente. Mi señora tampoco se sube a ningún juego, se entretenía con mi niñita más pequeña "en las tacitas" y el carrusel, luego nos turnamos. Ella, mi hijita, estaba feliz súper entusiasmada, con 4 añitos logró subirse a juegos más intensos que mi amigo. Ya finalizando el día, nos paramos de una banca y a mi amigo se le quedó la cartera de su hija. Nos devolvimos y obviamente ya no estaba. Nos pusimos a buscar, a notificar a Informaciones, revisar basureros y estar atento a las personas. Lo importante eran los documentos, el dinero ni pensar en recuperarlo.

Por un rato nos bajoneamos, pero luego nos repusimos, se acercaba la hora de cierre y había que aprovechar los últimos minutos, carpe diem. Mi señora llevaba una pelota de playa que "gentilmente" le regaló un caballero y un sombrero, que me gané en otro viaje de trabajo unos años antes. Mi señora, mi amigo y mi niña más pequeña nos miraban de lejos, mientras estabamos en el último juego. Yo la miraba en cada vuelta, hasta que repentinamente los perdí de vista.

Al bajarme me contaron, se habían parado del asiento, y adivinen, fue un par de segundos, y desaparecieron sombrero y pelota. El "gen ratero del shileno" again. Nos dijimos burlonamente "en Europa somos tristemente famosos por esto", no sé en qué período migratorio llegó a nuestras costas, pero acá se perfeccionó, pero hablando bien en serio, ni se compara con la explotación Europea de tantos siglos de nuestra Pacha mama (sabias palabras de una ex colega en LAN Airlines), ni tampoco a los brillantes creadores de instumentos financieros que tienen en bancarrota al mundo entero. Luego de la rabia, me resigné, igual lo pasamos bien.

Conduciendo el auto a casa recordé. Evoqué un viaje de negocios, rectifico le decíamos "Vacaciones de Servicio", viajamos a Orlando a un centro de conferencias (casualmente un día nos llevaron a los Estudios Universal, great!), fui con otro colega que actualmente trabaja conmigo. A estas cosas nos invitaban los grandes fabricantes de software, hoy extintos, a una conferencia anual de usuarios, en una oportunidad, yo entrando a una sala de conferencias, observé que había una pirámide hecha de Naipes, super lindos con el Logo del organizador.

Observé a cada persona, a cada "gringo", todos entraban y sacaban un naipe, sólo un naipe. Así sucedía todo, hasta que se acercó la hora de inicio y pensé en entrar posterior al cierre de puertas. Si, comencé a planear, a pensar qué decir, excusas, mirar al rededor, a sudar un poco, a planificar la fuga, a abrir el cierre del bolso y sentí unas ganas incontrolables de llevarme todos los naipes. Pensé en la gran utilidad de los naipes, imaginé a mi hijita chiquita aprendiendo a jugar solitario, a mi hijo jugando conmigo al póker, a mi mismo lanzando cartas al aire simulando un boomerang, a mis compañeros de trabajo agradecidos de tan magnífico presente, compensando mi karma, el que yo pudiera ir a esos viajes y ellos no. Eran razones necesarias y suficientes.

Esperé a que entrara la chica de la recepción y ataqué, saqué como 8 naipes, y si sentí placer. Estaba en eso, contento como cerdo en fango (como dice mi hijita), cuando abre la puerta la niña y me ve con todos los naipes. Se me cayó la cara de verguenza, devolví 3 asegurandome que me viera y le pregunté si me podía llevar más que uno, ella se sonrió (quizás diciendo "maldito sudaca") y me dijo que eran para eso, los guardé en mi bolso y entré a la sala.

Durante los siguientes días, me llevé cuanta cosa regalaban en esos lugares, aprendí a convivir con esos impulsos, los sentía míos, pero no sentía el mismo placer que al principio. Luego en el hotel antes de venirme, boté la mitad de los papers, llaveros y cachivaches, triste, pero al menos me llevé los naipes.

domingo, 1 de marzo de 2009

La Robotina, el colombiano y el pianista

Ayer, fue un día especial. No he estado bien de ánimo los últimos días, hay muchas cosas en mi cabeza y las ideas me nublan. Estoy en una labor de reconstrucción interna de algunos patrones de comportamiento que me han hecho mal, el tema es que me cuesta controlar mi ánimo, estoy muy influenciado por lo externo y creo que lo mejor es volverme hacia dentro. 

Me recuerdo de mi gatito negro que tenía cuando niño, cuando venía herido de una pelea, se quedaba en un rincón del patio trasero, quieto por unos días, sin comer, sin moverse, yo lo miraba desde mi ventana con un poco de temor y pena por que se muriera (en un encuentro boxeril le cortaron la oreja y en otro la cola), de repente, llegaba a la cocina a pedir leche maullando, con ese estilo de maullar insistente que mostraba su buena salud, se recuperaba así de rápido. Luego al leer un libro de Pilar Sordo entendí esa forma de comportarse, propia de los individuos masculinos.

No quería hablar de eso, pero así me sentía. Mi hijo me dijo que iba a un concierto de Chancho en Piedra, yo recordé que le dije que quería ir, podía ser la oportunidad de ir con él, la entrada estaba barata. Ya poh!, le dije al diablo eso del gato, y fuimos no más. 

Llegamos al lugar, el Galpón de Victor Jara en la plaza Brasil, faltaban 30 minutos. Fuimos a comprar, él una bebida y yo un helado. No habían más que 15 o 30 personas. Supe por la entrada que era un evento a beneficio, me dio un poco de pena no ver tanta gente. Recordé la inquietud por cuanto no llegaba mucha gente cuando organizabámos fiestas en la Universidad para la sala cuna donde iba el Angello (mi hijo). Me angustiaba, pues con eso pagábamos los sueldos y gastos los padres Universitarios, pero luego al rato llegaban los muchachos y comenzaba la fiestoca y se arreglaba todo (fueron los indicios de los carretes largos, de inicio a media noche). 

Nos sentamos en la esquina cerca del local, y esperamos los 30 minutos, no se veía mucha gente. Y siguió la espera, conversamos con el Angello muy relajados, nos reíamos de los parecidos de la gente que pasaba (tengo la mala costumbre de encontrar parecidos a la gente, herencia de mi padre, a veces nos reimos mucho, a veces sólo yo lo hago). 

Se acercó una mujer a pedirnos un cigarrillo (se parecía a la Robotina: Katty Barriga, pero en fase terminal), mi hijo nervioso, yo le dije que no fumaba y se fue diciendo obsenidades. La observamos un rato, se acercó a todos los cansados especímenes de la plaza Brasil, buscando algo, pensé que por una razón para insultar un hombre y descargar una pena rebelde; o simplemente por una invitación a un trago, no tenía álito, pero estaba deshinibida, pero se comportaba como si lo estuviese y rápidamente buscaba otro grupo u hombre solitario, tenía un tatuaje en la espalda (como los violines, pero perpendicular a la columna), con esa hambre de buscar no sé que cosa.

Nos cambiamos a las bancas frente al local. No llegaba la gente, ni tampoco los músicos, 21:20. Luego llegó el baterista y el vocalista (ritalin) muy sencillos, les saqué unas fotos con el Angello, unas niñas con juanitos enchulados le pidieron autógrafos (Juenitos: alcancías de plástico del chancho llamado Juanito, personalizadas, uno estaba adornado como la rupertina, me dio mucha risa). Pensé, que bien estos tipos dan de su tiempo para este tipo de actividades, me parecieron solidarios de verdad, sin publicidad.

Pasó el rato y se acercó un hombre que claramente tenía en el cuerpo unas copas de más, se veía inofensivo, con una botella de cerveza en una mano y con una bicicleta en la otra. Me preguntó la hora con un acento extranjero, le respondí en inglés, 21:30, no se movió, quería hablarme. Estaba molesto, al final se puso a hablar, contó que una mujer le pidió la bicicleta para dar una vuelta y él pensó que se la robaría (demoró un rato en contar eso). Entendí que el hombre era colombiano por su acento, se sentó junto a mí (yo clarito, le hablé en inglés, en todo caso el Angello también pensó lo mismo que yo), en eso llega la mujer, si señores, era la robotina, y le miró en menos la bicicleta, le dijo que le pusiera baselina a la bici (imaginen el resto), si solo quería dar una vuelta en la plaza y al fin se fue a conversar con un grupo de muchachos que jugaban ping pong en la plaza. El hombre no entendía nada, andaba con una especie de "banano" y metió la mano, allí me puse nervioso, al final sacó unos cigarrillos y un encendedor. Luego se paró y pues reconoció un amigo y lo fue a saludar.

Se pusieron a conversar, y nos integraron a la conversa, al final ellos se conocieron en un local, un pub, y se habían encontrado un par de veces, el muchacho era músico, pianista del conservatorio de la Chile. El colombiano, dijo que venía de Venezuela, que tenía una hija en Cali que no la veía hace 2 años. El colombiano, no dejaba de decir que el muchacho tocaba el piano, "por mi santa madre que toca el piano". El muchacho, estaba triste, era músico, pero no tenía trabajo, lamentamos juntos las faltas de espacio y oportunidades, hay pocas orquestas que generan empleo estable y se manejan un círculo de influencias cerrado, pero estaba orgulloso de haber conseguido un concierto el viernes pasado en el Edificio Telefónica. El colombiano quería que mi hijo hablara, para mi que el acohol y mi berborrea lo tenían al borde del desmayo, lo obligó y que yo me quedara callado escuchando, él dijo, lo que me presumía, "no me gusta estudiar", me dio risa. 

Hablamos de todo, política, participación, el convencerse que la acción efectiva de participar hará que de a poco cambien las cosas, ejerciendo nuestros derechos y no dejando pasar las cosas. El muchacho con fe y un poco desilusionado del sistema (al final del concierto me dijo que quiere hacer un proyecto de musica en las poblaciones, le dejé mi e-mail). El colombiano no entendiendo nada "again", ahogando su dolor en alcohol, huyendo de país en país, al darme cuenta que comenzaba el espectáculo, le di un abrazo y le dije que se fuera a su casa, que le podían robar su bicicleta y que ahorrara ese dinero del acohol y se lo guardara a su hija, se me puso a llorar, pero contenidamente y nos despedimos. 

Eran las 23:00 y nos hacen pasar al local, a medio llenar. El show comenzó a las 23:30, reflexionamos con el Angello, yo le dije que esos encuentros "casuales" hacen bien para el alma, nos hacen tener una ventana en las vidas de 2 mundos, inimaginados y ver el nuestro, compararlo, que no está nada mal después de todo (bueno, eso lo pienso yo).





En el galpón, niños, jóvenes, adultos, muy pocas personas, me sentía mal, pero empezaron a poner a tono los instrumentos y dije, ya, vine a pasarlo bien, démosle. El show espectacular, me saco el sombrero por el profesionalismo de los Chancho en Piedra, actuaron como si estuviesen en un estadio lleno, con los ojitos rojos, en trance. A todo esto el guitarrista se parece a mi amigo Daniel Ayala y también le dicen cabezón. El sonido, la energía, todos cantando, saltando, el Angello con su pumping head, luego una ronda alrededor de los juanitos, mucho desorden, buena onda, buena juventud y yo que quería quedarme quieto en un rincón de mi casa, viva Chile mierda y los chancho en piedra...

jueves, 12 de febrero de 2009

El colibrí, la pluma y la bolsa

La semana pasada fui al cine con mi señora, fuimos a ver la película "The Curious Case of Benjamin Button", me pareció muy linda, con un interesante argumento, el de un hombre que nace en un cuerpo de viejo y con el tiempo rejuvenese, pero su alma al contrario, envejece.

La idea de volver el tiempo atrás es interesante. Se puede relacionar, por ejemplo, con la idea de que el Universo en contínua expansión, en algún momento se contraerá (no hablemos de la materia y energía oscura que influyen en contradecir este supuesto), y si eso sucede, el tiempo se volverá a atrás. Bueno, la percepción psicológica del tiempo siempre va hacia adelante, por lo que nunca tendremos la percepción de ir hacia atrás, eso se ve bien tratado. En este sentido, rescato la siguiente frase de la película: "La vida solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante".

Se explica la extraña relación de este hombre y su mujer, al inicio el relato es un poco frío, lento (como película de hadas de Disney), los efectos visuales no entorpecen el relato y lo hacen creíble, luego se conecta con las vivencias del expectador, en mi caso me identifiqué un poquito con él (jaja bueno es Brad Pitt) y tuve que aguantar con todo mi esfuerzo, sin parpadear para no emocionarme, al final el no parpadear te hace lagrimear igual...esa fue la razón en mi caso.



En un momento, se hace referencia a un Colibrí, su aparición se relaciona con la muerte o el alma en el momento de la muerte. El ave me recordó mi infancia, estas avecitas frecuentaban el jardín de mi casa en Arica, yo tenía una planta de plátano y frutillas (extrañamente en Arica, pero asi era). La variedad Ariqueña de picaflor, Myrtis yarrellii, hoy está en peligro de extinción. Hasta había una empresa en Arica que fabricaba ropa deportiva marca Colibrí. En la película, se hace referencia 2 veces al Colibrí, me llamó la atención el resultado gráfico. Luego me enteré en una conversación (con pretexto de cerveza) que el director de fotografía es un chileno, Claudio Miranda y también hizo tomas parecidas en Fight Club y otras. El estilo de relatar la película (voz en off del protagonista) y de mostrar las escenas y en especial la forma de fotografiar o la animación del Colibrí, me recordó dos películas, Forrest Gump y American Beauty.

En Forrest Gump, la película se inicia y termina con una pluma blanca que revolotea gracias a y llevada por, el viento, da la impresión que la vida da giros inesperados y fluctúa sin nuestro control, el azar y lo desconocido gobiernan su trayectoria y ella, sabia, se deja y entrega, al fluir (vive).



En American Beauty, hay una escena en la que se hace referencia a la belleza "hay mucha belleza en el mundo, una bolsa blanca al igual que la pluma blanca es tomada por un remolino de viento, vemos el efecto del viento en la trayectoria de la bolsa, el cómo permanece levitando. Acá sólo se referencia al espectáculo hermoso de su danza en el espacio. American Beauty por su parte es muy interesante por sus referencias a las "crisis"; del Negocio Inmobiliario (un adelanto de la crisis subprime); matrimonial y familiar; valores norteamericanos; y del hombre a los 40. Al final, me quedó una sensación esperanzadora, la búsqueda de la felicidad por aceptar la esencia de uno mismo triunfa, pero sólo un momento y cuesta la vida. Por otra parte, American Beauty también es una variedad de rosa creada artificialmente en USA, por su perfección e intenso color rojo, es una película llena de simbología y significados sobre la vida contemporánea norteamericana.



Quería compartir esto, pues quedé muy conmovido con la película y su bella forma de describir la vida y el amor.

lunes, 9 de febrero de 2009

Ser una compañía agradable

Ayer me llamó mi amigo Jaime, yo no estaba en casa, pues estábamos haciendo las últimas compras para el viaje de estudios de mi hijo. Lo llamé y me dió una sorpresa, puso una carne a la parrilla y fuimos con mi señora y compartimos un rato bien agradable. Estaba rico el costillar de chanchito, y la conversación, buenos chistes, compartimos de nuestros niños y pelambres. 

Mientras hablábamos no pude evitar recordar un escrito de Benjamín Franklin, que aparte de jugar con volantines en tormentas eléctricas, era un tipo muy claro de ideas, bien me acordé de eso y traté de no caer en lo que él decía, me dio risa, pues me acordé de varias reuniones siendo una "compañía desagradable".

Está escrito en sentido figurado (no deben entender el escrito en forma textual) y creo que es bueno compartirlo para que a ustedes no les pase...

"Puesto que el objetivo es brillar, siempre que te encuentres en compañía de otras personas, deberás usar todo medio a tu alcance para evitar que otra persona brille más que tú, esto lo podrás lograr de varias maneras:

1. Si te es posible, busca apoderarte de toda la conversación. Si el tema en cuestión no te es familiar, habla lo que más puedas acerca de ti, tu educación, conocimientos, logros, éxito en los negocios o las sabias observaciones y apuntes que has hecho en otras ocasiones.

2. Si necesitas dejar de hablar unos segundos para tomar aire, y en ese momento, alguien más aprovechara de decir algo, analiza con cuidado cada palabra, idea o actitud en su intervención, en busca de algún punto que te permita contradecirlo. Si no encuentras nada, corrige su forma de hablar o su vocabulario.

3. Si ves que otra persona ha dicho algo que es indiscutiblemente cierto y sabio, puedes hacer una o varias cosas: No le prestes ninguna atención, interrúmpela, o busca desviar la atención de los demás hacia ti. Si logras descubrir hacia dónde va ella con dicha idea, encuentra rápidamente cualquier oportunidad de terminar la idea antes que ella. si todo lo anterior falla y ves que dicha idea ha encontrado la aprobación de los presentes, apresúrate a dar también tu aprobación, e inmediatamente haz la anotación que dicha idea es de otra persona o de un gran escritor. De esta manera lograrás privar al otro del crédito o prestigio que hubiese podido ganar con dicha idea, al tiempo que lograrás ganar la reputación de ser una persona muy leída e instruida.

4. El actuar de esta manera te asegurará que cuando estés en presencia de alguna de estas personas nuevamente, ellas optarán por quedarse calladas y dejar que hables. Así podrás brillar sin ninguna oposición ni competencia, al tiempo que le muestras a tus oyentes lo poco versados que ellos son.

Si sigues estos consejos podrás estar seguro que te sentirás muy bien contigo mismo, sin importar como se sientan los demás. Las ventajas de esto son muy evidentes, mientras que la audiencia aprecia la presencia del hombre culto y cordial, tú ni siquiera necesitas hacer acto de presencia, ya que esta misma audiencia apreciará mucho más que estés ausente."

domingo, 8 de febrero de 2009

Autoconocimiento

Anoche fue la segunda vez que escucho de corrido la entrevista de Cristian Warnken a Alejandro Jodorowsky, en el programa la Belleza de Pensar en UCV Cable (hoy se llama Una Belleza Nueva y se emite por TVN). La filmación, fue hecha en el año 2005 y la disfruté esta vez, junto a mi mejor amiga.

No voy a comentar mucho (no se rían, pero realmente de esto es lo que quiero escribir toda la vida), no he tenido tiempo, quizás más adelante agregue algo de lo que pienso ahora que he recorrido algo, pero al ver la entrevista de este personaje, pienso en que no he vivido nada, que la curiosidad que él presenta frente a la vida, esa hambre por redescubir su yo verdadero, esa valentía para someterse a la experiencia y la fluidez de su mensaje, la admiro profundamente.

El entrevistador cumple con su rol de conducir y plantear los temas, advierto que las transiciones entre ellas son demasiado bruscas, a veces es necesario esperar un poco, un momento de silencio para paladear los mensajes (para eso están los controles de pausa de youtube), pero la televisión es despiadada y el programa tiene que terminar en una hora, la conversación podría durar toda la vida. En mi caso, algunas frases rebotan internamente y me provocan, se transforman con las horas y días y se asientan.

He leido algunos libros de A.Jodorowsky, me dejó mucha inquietud la experiencia con su maestro Zen, se hace una referencia a él en la entrevista, cuando perdió su hijo, y su mensaje frente a la pérdida fue sólo una palabra "duele". Dolor, que nuestra cultura tradicional interpreta bien, el duelo, el color negro, es un período dispuesto por la sociedad y autorizado para sentir el dolor y que transforma, madura y cicatriza la herida, y se pueda entender el propósito de la partida y se pueda encontrar un sentido para seguir adelante.

Otra referencia es respecto a nuestros muertos, a él le hablan en sueños, el sueño lúcido (en una conversación muy entretenida con un cliente salió a flote este tema). Algunos mensajes fundamentales nos han sido entregados por nuestro queridos muertos, muchos de nosotros lo hemos soñado, yo he visto a mi abuelo Nike y abuela Raquel en sueños recurrentes (no me dicen palabras, pero me entregan gestos e imágines y afecto). No sabemos si son ellos realmente, o nuestra imaginación o el super-yo, el que tratamos de descubrir en nuestro camino a la vejez, el volver a la bondad infantil junto a la sabiduría senil, que los personifica en función de nuestros queridos personajes idos. La referencia se hace frente a su ex-esposa fallecida en un accidente aéreo, nótese que esta grabación es del 2005.

Hay otras imágenes conmovedoras, como la del perro que se le presenta con una piedra blanca, con el único ánimo de jugar, luego de una juerga primaveral. Él se da cuenta que esa piedra, estuvo hace millones de años y seguirá estando millones de años después que, ustedes y yo sólo seamos polvo en el viento. Esta simple reflexión, me hace pensar en metas vanas y el sobredimensionamiento que damos a ciertas cosas de la vida, como ejemplo la crisis que enfrentaremos y hago 2 referencias.

1. Una serie que recuerdo cuando niño, que me motivó a leer acerca del Universo, es la serie "Cosmos" del desaparecido Carl Sagan, voy a escribir una nota completa acerca de esto, pues está relacionado con mi noción de Universo, tiempo, Ciencias de la Informática. Favor leer "Un punto azul pálido", que aparece en Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Un_punto_azul_p%C3%A1lido y el video:



2. Leí un libro de J.J.Benítez llamado "Mis enigmas favoritos", en él se hace referencia a unas piedras con inscripciones y diagramas hechas por indíginas peruanos. El punto es que se han encontrado en ruinas Incas, y ustedes dirán ¿y?, se han encontrado unas 10.000. se muestran indígenas montados sobre tricératops u operaciones al cerebro, o constelaciones de estrellas, realmente inquietante. Una de las teorías es que civilizaciones anteriores a la nuestra (anteriores a la humana), encontraron un medio para preservar su cultura, no pensaron en el facebook, un cd o un disco de estado sólido, sino una piedra. Cierto o no, no somos superiores a una piedra.

A continuación la entrevista:

Primera parte:



Segunda parte:


Tercera parte:

Cuarta Parte:

Quinta parte:

Sexta parte:

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