miércoles, 5 de mayo de 2021

Taller Literario "Los señores" Sesión 1: ¿Quién soy?

 ¿Quién soy?

El lugar, el momento y de quién provengo, definen y modifican aún quién soy. El extremo norte de Chile, el anhelado sur peruano, el lugar. El cumplimiento del sueño del pueblo, la efervescencia de una colorida generación, era el momento. Mis padres con muchas expectativas e imaginación, alejados de la realidad, me entregaron un hogar lindo con muy poco, son “los quienes”.


Me gano la vida dirigiendo personas, identificando problemas y resolviéndolos “a lo digital”. He sido afortunado en lo personal, me gané la lotería con la experiencia del fracaso y quiero repartir ese botín.


Hoy, lejos del lugar. El mundo, volviendo a ese momento inicial, pero sin mis padres en esta realidad. Hoy con mis tres hijos y mi amiga de universidad titulada de esposa, con una búsqueda constante de hacer lo que me gusta y descubrir quién carajo soy. 


Me piden eso, describir ¿Quién soy? Sé qué he hecho y a qué dedico mi día, pero es la gran pregunta que me hago todos los días, incluso en este momento que al describirme, cambié y tengo que partir de nuevo. 


¿Qué busco del taller?

Aprender, experimentar, compartir, conocerme a través de las letras y compartir contenidos profesionales y no tanto, de forma más amable a quien me quiera leer.


jueves, 23 de enero de 2020

Palabras cierre MBA UGM Enero 2020

Estimadas Autoridades de Universidad Gabriela Mistral

Profesores de la escuela de Postgrado de Negocios

compañeros graduados

Señoras y señores:

Agradezco la oportunidad de poder compartir con ustedes algunas reflexiones acerca de este periodo de tiempo, de este pedacito de nuestras vidas que nos tocó compartir y pienso...

¡Qué momento el que estamos viviendo!

¿Recuerdan su día a día hace 2 meses, el aburrido trayecto a su lugar de trabajo? ¿Recuerdan sus planes hace 3 meses, en Septiembre? pareciera que ha pasado una década, al menos en mi caso, una lluvia de eventos y noticias nos saturan, falsas y otras tristemente reales, nos abruman, nos sorprenden, nos asustan.



(Les propongo hacer un pequeño ejercicio, para mi fue imposible hacerlo sin Wikipedia. Volquemos nuestros pensamientos al año 2017. Cuando escribía esto, no fui capaz de ubicarme en el tiempo. Algunos datos. Hace dos años atrás en el deporte, habíamos sido finalistas de la Copa Confederaciones en Rusia, quedamos en ese momento con altas expectativas de ir al mundial de selecciones, que tristemente fueron diluyéndose, por desgaste y excesos quizás. En nuestra capital se inauguraba la Línea 6 del tren metropolitano estrenándose las puertas en andenes y vagones sin conductor. En noviembre se celebraban las elecciones presidenciales y parlamentarias y dos candidatos presidenciales pasaron al balotaje, nada hacía presagiar los acontecimientos que se encadenaban a partir de ese momento. Mon Laferte ganaba un Grammy Latino y previamente en agosto un perrito, hoy famoso en las manifestaciones, había dejado este mundo, configurando trazas, hoy claras al verlo hacia atrás, en este jardín de senderos que se bifurcan.)


Mientras tanto, en ese año 2017, en este mismo lugar en que estamos, un grupo de personas, profesionales con distintas motivaciones y diversas edades, entre millennials,  Generaciones “X” y algunos Baby Boomers. Provenientes de distintas carreras, Universidades e incluso países, iniciamos un camino en el mundo de los posgrados. Algunos señalaron que tomaron su postgrado para entretenerse, otros para posicionarse mejor en sus compañías, quizás para dar un salto en sus carreras profesionales, o bien, aventurarse en el mundo de los negocios. En mi caso, siempre quise estudiar un Magíster, que me nombraran así, “Master”, vanidad, es cierto. Dentro de los objetivos profesionales de muchos de nosotros, consideraba el obtener este grado, agradezco la oportunidad que me dio la Universidad Gabriela Mistral de poder hacerlo.


(Y así partimos, recuerdo vívidamente algunas discusiones en clases, nos sorprendió la vehemencia de las convicciones y profundas diferencias entre la forma de pensar de nuestros compañeros, algunos de ellos incluso abandonaron los estudios. Fueron esas cuestiones, esas mismas discusiones, las que hemos visto planteadas  hoy en nuestras calles de nuestro país, en ese momento no lo pudimos o supimos anticipar.)


También se formaron los grupos, de principio a fin juntos. Hemos conversado y compartido situaciones en esa primera etapa, la convivencia fue compleja para algunos, pero para otros lo fue hasta el final. Esos primeros meses, competimos fieramente entre los distintos grupos, hay que decirlo, en esa primera etapa trasnochamos. Conocimos a distintos profesores, con experiencia, bastante experiencia. Alguno incluso, nos dijo adiós en ese primer año, que descanse en paz. Me proyecté en ellos, en poder compartir lo aprendido con quien lo necesite, con quien lo busca, como fuimos nosotros en esos largos e interminables fines de semana, que con el tiempo comencé a esperar y hoy, ciertamente les digo, los comencé a extrañar.


Y nos fuimos conociendo, aprendimos a apreciarnos junto con nuestras familias, de quien recibimos su cariño, comprensión y paciencia. Y en este proceso amoroso, fuimos valorando a nuestros compañeros de mesa, rejuvenecimos en nuestro trato, anticipando por ejemplo, lo que un compañero o profesor diría en clase, siendo víctima de fotos editadas, stickers o de la ocurrencia de un verdadero profesional de los Memes que convivía entre nosotros. Todos fuimos personajes; presidentes; actores; cantantes; personajes de connotadas series de televisión y de farándula.  Fue como volver a la alegría del colegio.


(La segunda etapa del postgrado fue marcada por un hecho que cambió nuestro mensual devenir. Nuestra Universidad por motivos que no viene al caso comentar, no pudo mantener la acreditación y con esto la  incertidumbre tomó protagonismo en nuestra convivencia. Todos vivimos este periodo de distinta forma, con inestabilidad en los ánimos, con irritabilidad, algunos dejaron de competir y en medio de este estado alterado en lo colectivo, cerramos el periodo lectivo y formamos los grupos para entregar el proyecto final. Mención aparte, tuvo la actividad de los juegos de negocio, nos permitió dejar fluir lo que aprendimos, hubo momentos que no lo pude diferenciar de un ejercicio real, la vivencia y aprendizaje de esta actividad fue significativa.)


Asimismo, rescato el compañerismo y lealtad de los hoy graduados en los periodos complejos de la Universidad y por otra parte, valoro el hecho que la Universidad en su conjunto tanto académicos; como así también los responsables de los distintos estamentos de ella, dieran continuidad a las actividades, no sin las dificultades conocidas, permitiéndonos de esta forma, cerrar nuestros proyectos, obtener el grado o el doble grado, e incluso la posibilidad de vivir la experiencia de la pasantía en Lleida, a todos ustedes les presentamos nuestros agradecimientos y les deseamos lo mejor en el futuro.


Finalmente, lo que queda de esta experiencia, pregunto ¿Hemos adquirido valor? respondo que sí, sin duda, somos distintos, reaccionamos distinto. El poder sintetizar una idea en corto plazo; el tomar decisiones con escasa información; el convivir con la diversidad y poder llegar a acuerdos; el escuchar; el aprender de personas valiosas; la búsqueda de la eficiencia; el considerar lo relevante; el incorporar un lenguaje de negocios, constituye el valor que recibimos de buen agrado de esta experiencia.


Y otra pregunta ¿Este valor es suficiente en este nuevo escenario país? Ayuda, pero no es suficiente, el desafío es enorme, mucho más rápido que nosotros en nuestros estudios ha cambiado nuestra sociedad, nuestros jóvenes. Lo que aprendimos hay que adaptarlo a otra realidad, a otro lenguaje que ya no tolera injusticias, que incorpora al medioambiente y a la sociedad en los modelos de negocio. Tenemos un llamado, más bien un mandato y es nuestra responsabilidad de hacerlo bien esta vez, a construir un país diferente, a diseñarlo y desarrollarnos en él desde un lugar con mayor incertidumbre, pero diverso, sensible, inclusivo y mejor para todos. ¡Vamos hoy por él!

Muchas gracias.

jueves, 21 de febrero de 2019

Intersubjetividad

Escuchando una charla de Francisco Varela, él comentó acerca de una conversación con Sue Savage-Rumbaugh una investigadora con más de 30 años trabajando con simios bonobos, y hablaba acerca de la intersubjetividad, decía que ella a veces soñaba que era un mono bonobo y esa vivencia le hacía pensar que los monos deberían tener la distinción de persona.

Entonces el punto es que uno al abrirse al fenómeno de la empatía, es decir, el vivir y entregarse a la inter relación con otros seres, sean humanos o simios, termina teniendo experiencias perceptivas y vivenciales del otro, como siendo un poco el otro.

Lo que acabo de decir, es solo empatía, lo nuevo para mí es que se puede extender a otras especies. Las experiencias empáticas se extienden más allá de los individuos, sino a las inter relaciones entre individuos, que además nos ha hecho evolucionar como especie. Ejemplo, nuestros perros tienen mejor sentido del olfato y oído que nosotros y nosotros mejor vista que ellos. Quizás ellos nos cuidan en la noche, al dormir, donde la vista no sirve mucho y ellos tienen sueño liviano y nosotros al estar de pie podemos ver a distancia y ellos delegaron en nosotros ese sentido ¿Esto es casualidad o es que nos hemos influido para evolucionar en lo que somos ambas especies hoy? claramente sí, nos hacemos evolucionar mutuamente. Cuidado con el ambiente y con los animales y flora que nos rodea.

Comparto el video, (está incluido Fernando Flores, paciencia)
https://www.youtube.com/watch?v=7-UEzjFT4eA

Entrada reciente

11/05/2021 Taller "Los señores" segunda sesión Progresión dramática

  Ejercicio de progresión dramática  Llevábamos 2 semanas con mi suegra en nuestra casa, una persona mayor, de 84 años y delicada de salud. ...

Entradas más vistas el año pasado