Este fin de semana, en la parroquia Jesús Maestro cerca de mi casa en La Florida (siempre la confundo con Jesús Obrero mi conciencia política habla), suspendieron al párroco por unos días para investigar una denuncia en su contra. No nos queda claro el motivo de dicha denuncia. Coincide, lamentablemente, con las denuncias por abuso sexual conocidas el 28Abril, ojalá que no sea eso, hay mucha participación y compromiso juvenil que ciertamente se verá afectado.
http://www.cooperativa.cl/abogada-canonica-el-listado-de-sacerdotes-sancionados-no-esta-garantizado/prontus_nots/2011-04-28/192230.html
Esta parroquia se construyó en mi villa hace unos años, con la participación de la comunidad que hasta hoy es muy activa, se reunían semanalmente para hacer misas al aire libre y las personas llevaban hasta sus propios asientos. Se veía un fervor y comunión, pocas veces visto. Con el tiempo se reunió el dinero y se construyó un hermoso edificio que adorna mi barrio y es hoy día un espacio comunitario que valoro en mi corazón.
Mi religión no es católica, tengo formación protestante Cristiana con mucho estudio bíblico, pero he sido incluso padrino Católico. Mi señora en cambio, es Católica (pero le he hablado tantas cosas que duda de su Fe). Mi hijo mayor es Agnóstico o Ateo no lo tengo claro, bautizado protestante; mi hija menor es muy niña, y no la hemos bautizado. Mi hija del medio es Católica, bautizada protestante, pero ha hecho su primera comunión y ahora su proceso de confirmación en la iglesia Católica. Es ella la que me preocupa. Mi postura ante la religión en mi familia es que cada uno debe buscar su camino, el tema de la religión no es un asunto familiar, sino de conciencia individual.
Tomando en cuenta esta afirmación, he apoyado a mi hija para que profundice su Fe, a pesar de todas las informaciones que hemos visto en todos estos años, de los lamentables escándalos en que se ha envuelto la Iglesia Catolica. Hemos visto casos de abuso a niños, homosexualismo encubierto, o vida normal de pareja con una o más mujeres y con hijos (estas últimas no siendo delitos, son situaciones inaceptables para sacerdotes), no quiero despotricar en contra de esta Fe, sólo meditar y desmitificar el estado sobrenaturalmente intocable y místico que aparenta ser, a lo que es realmente, una actividad necesaria según mi juicio, para que las personas participen socialmente en cuestiones de valores y bien común.
En mi juventud pregunté a un Sacerdote, en la época cuando ejercía con fuerza mi Fe protestante en las calles, tocando el bombo (hago lo mismo ahora en mi Empresa, je je) y predicando muy convencido. Volviendo al punto, en ese entonces pregunté , ¿cómo es posible que un hombre no sienta deseo carnal por una mujer? ¿ah?. Y él me decía: "El deseo se siente, como lo siente cualquier hombre, sólo que un hombre de Fe debe sublimarlo y transformar esta potente energía para dirigirla a las obras de la Fe". Esa respuesta me dejó callado, no entendí eso de sublimación, confundido, con duda. Ahora sé interpretar esa duda: como es un asunto tan personal, tan íntimo, que por lo mismo no es respuesta en sí misma, sino la descripción de una metodología, pero las metodologías se siguen, o no. Nadie puede llevar un letrero en la frente que diga "Tranquilo, Estoy sublimado" o "Cuidado, en proceso de sublimación", es tan débil este argumento, que se ha despedazado con todos los casos que hemos conocido.
Como es un problema humano, otras religiones han resuelto el tema del deseo carnal femenino y permiten a los líderes de Fe tener esposa e hijos. Obviamente, aún así no elimina o eliminará la perversión o específicamente, el flajelo de la pedofilia. Hace unas semanas presenciaba la encarcelación de un Pastor Evangélico acusado de abusos a menores, denominador común, macho abusador de cachorros humanos. Al fin y al cabo, todas estas actividades las ejercen hombres y mujeres los que arrastramos todas nuestras miserias, vicios y necesidades como cualquier ser común y silvestre.
¿Y esto será reciente? En la historia de nuestro país, qué sucedía, dentro de las profesiones respetables existía la de sacerdote. Muchas familias acomodadas en la historia de nuestro continente querían que algunos de sus hijos ejercieran la profesión de la Fe. Por otra parte, si alguno de los hijos no respondía al canón del ejercicio sexual masculino, era candidato seguro a enclaustrarlo en alguna congregación. Lo mismo sucedía con las mujeres, cuyo comportamiento no cuadraba con el modelo femenino de comportamiento, terminaban en conventos, ejemplo es Teresa Wilms Montt y su relación con nuestro gran poeta Vicente Huidobro y otros innúmeros casos en la historia. Convivían y hoy no hay razones para que no sea así, personas de Fe y otras cuya vocación es simplemente dudosa. Comentaba un colega, que su suegro habría perdido la Fe, en el terremoto de Chillán ocurrido en Chile en el año 1939. Él participó como voluntario, en la remoción de escombros de un Convento y encontró un feto humano oculto en un muro de adobe. Estas situaciones, en que en el nombre de la Fe, se mata, se hacen guerras, se tortura, o en los que la Iglesia aparece coludida para el delito o el abuso, del lado del poder y no del necesitado, esta falta de coherencia socava los pilares de la Iglesia.
¿Qué está ocurriendo ahora? En un principio, y por su cercanía al Opus Dey, veía en el papa Ratzinger un personaje tanto o más conservador que su predecesor. Sin embargo, su reconocimiento de la existencia de abusos, el pedir perdón ante los casos que hemos visto en distintas partes del mundo, el dejar de protejer a los abusadores y defender a las víctimas, abre un camino de esperanza en que existe la posibilidad de que esta Fe se reforme y en el fondo tenga alguna probabilidad de seguir existiendo. Si no lo hace, o bien, alguna fuerza extraña hace que este papa se acalle, determinará su futuro, no tengo en mente otro momento así en la historia. No quiero abordar a la justicia indicando que no había mérito en el caso Karadima, quizás hubo intervención, incluso la familia Luksic pidiendo audiencias con el Ministro, sólo después que la propia Iglesia Católica condenó al cura del Bosque la justicia tuvo el valor de investigar, simplemente una vergüenza.
Mientras, desde mi escritorio virtual, revisaba de lejos las noticias, pero este fin de semana se acercó el mundo a mi puerta, mi hija quizás ha estado expuesta yo sin saberlo, pero ahora informado. Escribo y me pregunto en quién confiar. Todos en mi comunidad nos preguntamos qué será, si es el caso que se rumorea de falsa sublimación o abuso, pero no cabe duda que sí es un caso de abuso de confianza, que hace mal a la sociedad, y en particular en mi barrio o villa, pues veía todos los sábados a jóvenes y niños contentos, jugando, practicando la Fe, ocupando espacios públicos y tiempo en algo transparente, en la formación de valores y lo que hemos acordado como bien común.
No siendo Católico veo esto como un bien que está en peligro y no quiero que se pierda.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario